La maca es un producto que cada vez está más de moda consumir por todos los beneficios que aporta al organismo de las personas. Sin embargo, muy poca gente sabe que lo que se consume de la maca es un preparado realizado con su raíz, ya que se trata de un producto completamente natural que no pasa por ningún proceso de fabricación. Entonces, ¿cómo se cultiva la maca? Te contamos el proceso para obtener la raíz de maca antes de llegar al consumo humano.

Pasos para el cultivo de la maca

El cultivo de la maca no puede realizarse en cualquier lugar, ya que requiere de unas condiciones concretas para su desarrollo. Por eso, solo puede crecer en los Andes, en Perú, donde se lleva cultivando desde hace más de dos mil años.

Preparación del terreno

Unos cuatro o cinco meses antes del cultivo de la maca, el terreno se prepara y se limpia de impurezas y de restos de otras plantas que hubiesen crecido allí. Se deja descansar durante el tiempo necesario, y se esperará al momento climatológico justo para sembrar las nuevas plantas sin que corran ningún riesgo de sufrir percances.

Siembra de la maca

Las semillas de maca se siembran a finales de invierno o principios de primavera, lo que en el hemisferio sur coincide con los meses de entre septiembre y noviembre. Las semillas se mezclan con el sustrato y se siembran en los espacios adecuados, unos cien gramos por cada 15 metros cuadrados, que germinarán a los 20 o 25 días.

El desarrollo de la maca es lento y seguro, y estará durante más de 8 meses en estado vegetativo, desarrollando sus raíces poco a poco. Estas raíces tuberosas son las que se utilizan para el consumo humano, por lo que todo ese tiempo de desarrollo es especialmente importante para el resultado del producto final.

Una vez pasado ese tiempo, la planta comienza a desarrollar sus hojas y sus partes aéreas, que puede durar hasta 6 meses más. En este tiempo se crean también nuevas semillas en la planta, que podrán utilizarse posteriormente para sembrar otras nuevas.

Cosecha de la maca

La mayor parte de la maca que se destina al consumo humano se recolecta después de finalizar el estado vegetativo, puesto que lo que realmente se utiliza para tal fin es la raíz. No obstante, una parte de la cosecha debe permanecer intacta hasta el final del ciclo, puesto que de otra manera no habría semillas que volver a plantar para conseguir nuevas plantas de maca.

Ya conoces cómo se cultiva la maca y las condiciones climatológicas que requiere para su desarrollo. Como ves, este producto es muy especial desde la siembra, así que no es de extrañar que posea tantos beneficios para el organismo. Si quieres conseguir maca peruana de calidad, no dudes en contactar con nosotros.